Y mi susceptibilidad desencadenó en llanto: un tanto silencioso, un tanto zumbico.
Mi sensibilidad está a flor de piel y me lleva por senderos pasaderos y a los que no sería prudente regresar.
Mamá está triste porque piensa que yo lo estoy y yo lo estoy porque ella está triste porque yo lo estoy.
La sintaxis, semántica, fonética y toda mi gramática se está yendo al tacho. Cada vez que sufro una bajada toda mi concepción se resquebraja dejando grietas imposibles de reparar.