Cosquilleante emoción que inunda mi interior
al compás de imágenes revoloteantes;
mezcla que al fundirse abren paso a un vaivén de sensaciones
tan enigmáticas que no encuentro forma de describirlas.
La constante y tranquila llovizna me acompaña
y me canta una canción para dormir,
mas no deseo dormitar y dejar escapar la figura de mi mente
para sumergirme en sueños cuyo control no poseo.
Noche de frío, noche de lluvia, de encuentros
y algunos lamentos.
Una aparición en la penumbra
que me desequilibró más de lo que estaba.
Abrigado andaba...
con el caminar que lo caracteriza
y la seriedad en el rostro que resulta divertida.
De poder hubiese quedado todo el tiempo contemplándolo
de poder...
No le he de pensar y escribir he dicho una y otra vez,
pero no es cosa fácil de cumplir, más sencillo sería
dejar de dormir...
En fin, trataré de cumplir, mas no garantizo nada...
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