Hoy tengo ganas de emborracharme y perder la conciencia de todo.
Entrar al mundo de la abstracción y la no razón bloqueando mis pensamientos y, quién sabes, tal vez también los sentimientos.
Hoy tengo ganas de envenenarme y llorar en el intento.
No quiero reproches no quiero recuerdos,
solo mis cenizas esparcidas cerca de sus restos.
Hoy no ha sido bueno, no ha sido malo.
Ha sido un día como cualquiera: gris y solitario.
La noche es espesa y el viento me está cantando:
"No te escondas, no te aferres el final está llegando"
De día fue soleado aunque con viento soplando.
Ahora ya es de noche y las estrellas no se han asomado,
se esconden, lo sé bien, de mi abatido estado.
Hoy quiero tomar y olvidar todo.
Quiero perderme y recuperar mi yo soñado.
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